La casa

Marta Pulido


Hasta que un día mi mamá me dijo mija yo vivo muy bueno aquí y a mí me gusta mucho mi casita pero ya no puedo subir las escaleras yo le dije entonces hay que conseguir casa y salí más contenta de todas maneras yo me había ido a vivir a esa calle por complacerla pero yo nunca estuve contenta ahí ella sí y mi mamita también porque las dos querían estar cerca de Lalo el mimado de las dos Lalo iba todas las mañanas a tomar café y a desayunar y eso las mantenía contentas yo me tuve que sacrificar e irme a vivir a ese calle sin pavimentar cuando llovía tenía que llevarme los zapatos limpios en una bolsa y me los cambiaba al pasar el puente a mí me daba pena que en el trabajo supieran que yo vivía en esa calle entonces pasaba el puente y ahí esperaba el carro que me venía a recoger yo les decía yo vivo allí en la segunda casa señalando para cualquier parte menos para la calle ésa porque terminé viviendo ahí por complacerlas a las dos pero nunca me amañé hasta que un día mi mamá me dijo mija yo vivo muy bueno aquí pero ya no soy capaz de subir las escaleras bueno mamá entonces a buscar casa un día iba caminando por esta calle por donde no tenía por qué pasar pero pasaba vi la casa desocupada le estaban haciendo arreglos yo iba para la plaza no tenía por qué haber pasado por esa calle pero vea como es la vida yo pasaba por esa calle por donde no tenía que pasar después de que mi mamá me dijo mija yo ya no soy capaz de subir las escaleras y yo le dije pues mamá hay que buscar casa vi la casa y dije esta es primer piso iluminada la estaban arreglando los trabajadores entraban y salían yo pregunté es para alquilar y me dijeron no es para vender y quién es el dueño por ahí estaba la dueña y la dueña me dijo la casa es para vender pero cuando la acaben de arreglar cuánto cuesta diez millones la casa está muy linda pero yo no tengo toda esa plata y ella como que era muy buena hija entonces le conté la historia yo tengo casa vivo en un segundo piso y el primero lo tengo alquilado y en estos días mi mamá me dijo mija yo me amaño mucho en mi casa pero yo ya no soy capaz de subir las escaleras le conté todo a la dueña de la casa entonces yo le dije mamá pues hay que buscar casa iba para la plaza que es en la otra calle y me dio por pasar por esta calle porque así son las cosas de la vida yo no tendría por qué haber pasado por aquí esta no era mi ruta siempre cogía por la otra calle pero ahí estaba la casa esperándome y cuando pasé vi a los trabajadores que entraban y salían entré la casa estaba amplia y muy iluminada no como la de la calle a donde tuve que irme a vivir con mi mamá porque ella quería estar cerca de Lalo su consentido yo nunca me amañé en esa calle pero hice el sacrificio para que mi mamá estuviera contenta y cuando me dijo yo ya no soy capaz de subir las escaleras le dije mamá hay que empezar a buscar casa y salí más contenta todo esto se lo conté a la dueña cuando pasaba por esa calle por donde no tenía que haber pasado y ví la casa amplia iluminada y los trabajadores que entraban y salían porque le estaban haciendo arreglos y en un primer piso y pregunté esta casa es para alquilar no es para vender y cuánto vale y apareció la dueña cuesta diez millones la casa está muy linda y yo no tengo necesidad de casa porque tengo dos a falta de una una la tengo alquilada y es en un primer piso pero es muy pequeña no cabemos y mi mamá ya no puede subir las escaleras y cuando me dijo mija yo me amaño mucho en esa casa y yo que veía que ya no podía subir las escaleras le dije pues hay que buscar casa y salí más contenta y pasé por esta calle por donde no tenía que pasar pero yo no tengo toda esa plata si pudiera me salía de esa calle a donde me fui a vivir por complacerlas para que las dos estuvieran cerca de Lalo su consentido y Lalo iba todas las mañanas a tomar café y a desayunar y por la tarde cuando regresaba del trabajo lo primero que hacía era ir a saludarlas y ellas estaban felices y yo me alegraba de que estuvieran felices pero yo nunca me amañé en esa calle y todo eso se lo conté a la dueña y le dije mi mamá ya no puede vivir en esa casa no es capaz de subir las escaleras y si se me mata yo qué voy a hacer sin mamá y la dueña que era buena hija dijo claro primero su mamá y cuánto tiene pues yo no tenía toda esa plata o sí la tenía pero no quería dársela toda porque de todas maneras yo tenía casa y tenía dos a falta de una pero en la del primer piso que la teníamos alquilada no podíamos vivir porque no cabíamos y para comprar ésta necesitaba vender la otra y no puede rebajarle un poco el precio teniendo en cuenta que mi mamá ya no puede subir las escaleras y que cuando me dijo mija yo ya no soy capaz de subir las escaleras yo le dije mamá pues hay que buscar casa y me fui para la plaza pasé por esta calle por donde no tenía que haber pasado porque la plaza está en la otra calle y vi la casa amplia iluminada los trabajadores que entraban y salían la casa no está para alquilar es para vender en cuánto la venden dónde está el dueño la dueña salió a decir que valía diez millones y como era buena hija le conté todo lo que me había tenido que sacrificar por ellas dos para que estuvieran cerca de Lalo pero yo nunca me amañé en esa calle y ahora que pasé por esta calle en cuánto la deja yo tengo que vender la otra para poder comprar esta solamente tengo 5 millones y como era buena hija le dije que había pasado por esa calle porque así son las cosas de la vida pero la casa vale 10 millones y no tengo ni con que trastearme y me fui por mi mamá la saqué a caminar le dije vamos hasta la plaza porque yo estaba más contenta de poderme salir de ese hueco a donde me había ido a vivir para complacerlas a las dos para que estuvieran cerca de Lalo y él fuera a desayunar todas las mañanas y a tomar café todas las tardes pero yo nunca me amañé en esa calle y nunca dije nada me llevé a mi mamá como si fuéramos para la plaza y le dije venga caminemos por esa calle por donde no teníamos que pasar porque la plaza quedaba en la otra calle mire que casa tan bonita mija y en un primer piso y está desocupada qué bueno tener plata para comprarla pero eso vale mucho voy a jugar chance esta semana a ver si me lo gano y la podemos comprar porque yo me amaño mucho en mi casa y mi casa es muy linda pero yo ya no soy capaz de subir las escaleras y en el primer piso no podemos vivir porque no cabemos y la casa adentro amplia iluminada qué bueno tener plata para comprar esa casa de verdad le gusta cómo no me va a gustar no ve que yo ya no puedo subir las escaleras y yo ya le había dicho a la dueña que yo no tenía toda esa plata primero su mamá que ya no puede subir las escaleras pero no tengo sino cinco millones tengo que vender la otra casa para poder comprar ésta pero como ella era buena hija le conté todo lo de mi mamá y le dije mamá pasemos por esta calle mija qué casa tan linda y en un primer piso amplia iluminada mamá esta casa es suya.


Marta Pulido (Colombia)

Doctora en Ciencias Literarias y Humanas de la Universidad de París (Francia). Miembro de la Asociación Colombiana de Traductores e Intérpretes (ACTI) y de la Asociación Americana de Traductores (ATA).


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